18/12/2022 | Categorías: Destacadas, Provinciales

OBRAS PARA MARTÍN CHICO

En barrio Martín Chico de Santa Ana se construyen un puente y otras obras reclamadas por las familias. En abril de este año, las familias del barrio Martín Chico hicieron llegar el reclamo sobre falta de servicios básicos al diputado Martín Sereno. Piden apertura de calles; acceso al agua potable; tendido de energía eléctrica segura porque el cableado es precario y peligroso. También que finalice la obra del puente sobre el arroyo cercano.

Estas problemáticas fueron manifestadas antes mediante notas a las autoridades comunales, sin que hubieran respuestas.

El diputado hizo resonar esas necesidades en la Cámara de Representantes a través de proyectos y gestiones que realizó posteriormente.

Felizmente, hace unas semanas, las más de 30 familias tuvieron buenas noticias. La Dirección Provincial de Vialidad retomó una de las obras necesarias como es el puente sobre el arroyo Martín Chico.

“Las veces que recorrimos el barrio lo vimos sumergido en un gran abandono. Impacta en las condiciones de vida de las familias que tienen sus derechos fundamentales vulnerados. Y a los que el intendente, Pablo Castro (FR), hizo oídos sordos. Nos alegra saber que ahora están trabajando para resolver algunos de los problemas”, señaló el legislador.

Está en marcha empedrado de calles

Entre los reclamos, las y los vecinos hicieron eje en las calles que no están en condiciones para transitar, el acceso agua y la luz y la finalización de las obras del puente. Cuando llueve a los chicos y chicas se les complica llegar a la escuela.

En estos días se realiza el empedrado uniendo el barrio Cooperativa con el conglomerado de Martín Chico, y se trabaja en el reacondicionamiento de las calles de la barriada Las Canelas que une a la avenida principal. También se abrió una de las calles y se hizo el entubado correspondiente.
“La gurisada no puede caminar en medio del barrio porque cuando llueve quedan empantanados, y de esa manera se ve afectado el derecho a estudiar porque aún teniendo una escuela secundaria cerca, es imposible andar en los días de lluvia, además de las malas condiciones de las calles”, se quejaron las madres.


Muchas de estas mujeres hace un tiempo se organizaron e hicieron una marcha por las calles del pueblo por el problema del agua; consiguieron que a los 300 metros del barrio colocaran un caño principal, y después los vecinos tuvieron que comprar las mangueras; pero como se necesita más presión, sólo cuentan con agua durante unas horas por la mañana, y hay semanas que se corta durante todo el día”, lamentaron.

Están pendientes acceso al agua y tendido eléctrico

Todos y todas coinciden que se necesitan mensuras y nivelación de los terrenos del barrio, y la apertura de varias calles para transitar sin tantas dificultades.
Muchas veces los vecinos deben pasar por medio de los patios debido al estado de los caminos, y cuando hay una emergencia de salud, la ambulancia no puede ingresar al popular  barrio.
“Reclamamos el derecho a vivir en condiciones dignas, con luz, agua, viviendas habitables. Son muchos años los que estamos viviendo en medio de la insalubridad. Antes tomábamos agua de un pozo; pero llegó un momento que decidimos dejar de hacerlo porque cada vez se enfermaban más criaturas”, se quejan las madres.


Por estos días, las y los vecinos están contentos por la acción de Vialidad provincial que está terminando las obras del puente sobre el arroyo Martín Chico. En el lugar no existía una estructura que facilite el paso del curso de agua, y las nuevas obras permitirán dar continuidad a una calle y garantizar seguridad a las familias.
El nuevo puente se ejecuta sobre la traza de la calle Pablo Pomar entre Vicente Rinaldi y Felipe Gunther.
Con esta solución, los vecinos del barrio contarán con mejor acceso y conectividad hacia otros de la zona y a los servicios como salud y educación.


Además, se espera que en el sector se terminen de desarrollar obras de cordón cuneta y empedrado por parte de Obras Públicas Municipal, que ahora podrán tener continuidad gracias a la funcionalidad que aportará el puente una vez construido.
Queda pendiente que el Municipio de Santa Ana solucione el acceso al agua potable para todas las familias, y la precariedad del tendido eléctrico que les garantice contar con energía sin riesgos.

FUENTE: PRENSA TTT

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