02/11/2021 | Categorías: Destacadas, Educación, Provinciales

EL CASO DEL ROQUE: UNA OLLA A PRESIÓN

Para la titular del Sindicato de Educadores de Misiones Alfredo Bravo, el caso del Roque es una olla a presión. La apreciación responde a los múltiples casos de violencias no sólo de agresiones sexuales, sino también de tipo laboral que se registran en muchos colegios. Respondió de ese modo las declaraciones del titular del Consejo General de Educación Alberto Galarza en FM Nova, donde dijo que "no hay que mirar para otro lado".

Mariana Lescaffette expresó que “no es el único colegio donde no se aplica la ESI. Hace años tratan de evitar la aplicación por supuestos contenidos que no estarían a la altura de lo que considera algún sector. Pero la realidad es que es una ley nacional, hace mucho la provincia debió establecer la normativa y no lo están haciendo”.

Respecto de las declaraciones de Galarza dijo que “hoy algunos funcionarios se rasgan las vestiduras diciendo que no hay que mirar para otro lado. Pero en realidad están mirando para los costados, y no sólo en cuanto a este tipo de violencias, sino la violencia laboral que se ejerce dentro del mismo sistema educativo. En las escuelas en particular, donde el CGE y su presidente miran hacia el costado”, fustigó.

Mencionó en particular el caso de Eldorado: “tenemos una colega que hace 53 días está sin poder estar frente al aula porque una directora así lo definió, contrariando un alta administrativa y de la Delegación Escolar”.

“Ante esta situación, informó, el viernes la colega se descompensó por un pico de stress. Es decir, hay situaciones violentas, no sólo de algunos directivos sino también institucional de parte del CGE. Es decir, tenemos que hablar de violencia en todos sus términos”.

El caso del Roque

“Me parece excelente la actitud que han tenido las jóvenes de salir a repudiar este tipo de violencia, y a desnudar ante la sociedad lo que pasa. Desde nuestro sindicato planteamos hace rato que tenemos que abordar las cosas que pasan de forma subterránea y no se quieren sacar a la luz”, expresó.

Esta semana alumnas del Colegio Roque González hicieron una sentada frente a la institución para exigir que se tomen medidas contra el abuso y acoso por parte de compañeros de curso. En reiteradas ocasiones les levantaron las polleras, las manosearon, las agreden verbalmente, les sacan fotografías que suben a internet. Además, dieron a conocer los chats en los que incitan a la violencia sexual.

El caso del Roque escaló en magnitud ante los oídos sordos de las autoridades. Al hacerse público por la protesta de las chicas, el padre Rajimón, rector del establecimiento, convocó a una conferencia de prensa ofreció pobres explicaciones. Y las autoridades educativas afirmaron que “no se puede mirar para otro lado”.

No es un caso, es el sistema

Es lo que afirma Mariana Lescaffette. Y señala la poca voluntad de afrontar lo que califica como una “olla a presión”. En ese sentido señaló que “se convocó a una mesa para abordar el tema de las violencias, pero se postergó 2 veces. Es decir, hacemos como que queremos discutir, pero en la práctica seguimos avasallando derechos. Seguimos consolidando la violencia institucional, soslayando lo que hace una víctima y denuncia a sus acosadores laborales. Seguimos sosteniendo un sistema de aprietes y violencia institucional, de degradación y aniquilación con políticas de silencio”.

Por eso para la dirigente el caso del Roque “es sólo un síntoma de una enfermedad que hay que extirpar. Si no lo hace el estado lo van a hacer las víctimas, porque la presión ya no se sostiene”.

La violencia institucional

La titular del Semab señaló que “ese nivel de violencia que ven los chicos en las interrelaciones de los adultos en escuelas públicas y privadas se manifiesta en los chicos también. Y la violencia de género, que está institucionalizada de alguna manera, la vivimos en el marco educativo como el caso de una colega en Iguazú. Tenía a su expareja violentándola ahí adentro y el CGE se tomó su tiempo para tomar medidas. En ese caso tuvimos que recurrir hasta al mismo gobernador Y pusieron a la colega en un lugar aislada mientras que el violento sigue al frente de la escuela”.

Es decir, “se siguen sosteniendo estos modelos y los jóvenes y los niños los miran. Hay que empezar a dar ejemplos desde los adultos y desde las instituciones para abordar la ESI como corresponde y el convenio 190 de violencia laboral. Y los legisladores tendrían que poner en vigencia leyes-marco nacionales. El estado es el principal responsable que tiene que garantizar la vigencia y la aplicación de las leyes”.

El caso del Marta Schwarz

El titular del CGE se refirió también en la entrevista radial a la polémica que se desató en torno al instituto privado que comenzará a funcionar en las instalaciones de la Escuela Normal Mixta Estados Unidos del Brasil. Justificó el desarrollo de la carrera privada de Técnico Superior en Ciencias Políticas con Perspectiva de Género en el edificio de una escuela pública.

Para Lescaffette “no se puede usufructuar bienes públicos, ni edificios. Por más convenio que haya no se anula la constitución que establece que el Estado debe ser garante de la educación pública, no privada. No puede haber un instituto privado usufructuando fondos públicos”, afirmó.

Recordó que “los institutos de formación docente, que forman maestros, se están desintegrando, se avasalla el derecho a la formación pública. Todo va en contra de lo establecido en la norma constitucional. Se promueve como algo normal que se violen las leyes y la constitución”, finalizó.

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