18/06/2019 | Categorías: Destacadas, Nacionales, Política, Provinciales

PARA LANZIANI EL APAGÓN SE PRODUJO POR CONSIDERAR LA ENERGÍA SÓLO COMO UN PRODUCTO COMERCIAL

El Ministro de Energía de la provincia integra el grupo Callao. Preocupado ante el histórico apagón global del domingo, habló ayer durante 20 minutos con Alberto Fernández, para explicarle la hipótesis principal. Además de ser amigo personal del candidato del Frente de Todos, anticipó que impulsará en la provincia la fórmula Fernández – Fernández que espera se imponga con el 80% de los votos.

En diálogo con “La Otra Campana” explicó que el Sistema Argentino de Interconexión (SADI) es operado por CAMESA (Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico S.A.) “Cuando saltó el problema Argentina estaba en 13 mil megavatios, la mitad del pico que se produjo en enero pasado cuando llegó a 26 mil megavatios. Entonces cómo puede saltar el sistema con un nivel de demanda tan bajo. El sistema de redes y de usinas es el hardware. El sofware es Cammesa que es quien programa el despacho, es decir, cuánto se recibe de cada central eléctrica, en una programación trimestral que surge de evaluar las distintas capacidades: altura del río para la hidroeléctrica, cómo está el viento para la eólica, nivel de combustible para la termoeléctrica, cómo está operando cada red. ¿Cómo decide CAMMESA a quién le da la entrada cuando se necesita más energía? Se decide por el precio marginal de generación declarado. Entonces se elige el precio más bajo, para abaratar el promedio del sistema. Si quiero abaratar costos para el despacho de carga y veo que está sobrando agua en Yacyretá porque llovió mucho, entonces le doy entrada a la máxima potencia porque así estoy ahorrando plata.

Si tomo una decisión puramente económica estoy sobrecargando el sistema. La sospecha que todos tenemos es que hubo un despacho de carga que sobrecargaba la energía hidroeléctrica de Yacyretá y de Salto Grande al sistema para ahorrarse unos mangos. Esa es la hipótesis. La nación tiene que decir qué pasó.

El ingeniero nuclear explicó que “hay 3 líneas de 500 kilovoltios que forman parte del hardware, una que sale de Yacyretá y va a Resistencia y dos que salen de Yacyretá, pasan por Salto Grande y terminan en Campana. Tienen tramos, uno de los transformadores está en Mercedes, Corrientes, y otro en Colonia Elía, frente a la represa de Salto Grande. Esa línea, en el último tramo hasta Nuevo Campana estaba fuera de servicio. Estaban reemplazando unas torres de alta tensión en el río Paraná desde abril. O sea que el sistema que tenía que ser redundante, de doble línea, en el último tramo está interrumpido, y tenemos sólo una línea operando. Esa segunda línea salió de servicio, se interrumpió el flujo de energía de Yacyretá y de Salto Grande hacia Campana porque los dos tramos de 500 se interrumpieron. Y para eso hay un seguro en el sistema. Cuando pasa eso se empiezan a desconectar automáticamente las otras usinas para evitar el colapso del resto del sistema. El error hipotético fue sobrecargar el sistema con Yacyretá y Salto Grande y ante un corte en la red de transmisión no te alcanza la energía que despachás en el resto del país, entonces automáticamente se apagan.”

En ese marco, el ministro detalló que “la primera responsabilidad es de Cammesa. Cuando vos manejás una empresa como esa sólo con criterio económico y empezás a relajar los márgenes de seguridad, empezás a tener problemas. Imaginate si hacemos lo mismo con las usinas nucleares. Para ahorrar empezamos a bajar los protocolos de seguridad. Cuando tenés que hacer el mantenimiento por no gastar dejás porque todavía funciona. Así se empieza a degradar el sistema. Esto pasa cuando las decisiones en lugar del criterio de la ingeniería se toman por el criterio de los comerciantes. Estoy en contacto con los principales expertos de Argentina, y estamos convencidos de que esta es la base y la causa, y si no reaccionan a tiempo vamos a seguir teniendo problemas.

Esto es consecuencia del descontrol de los organismos del estado, que no pueden dejar que cualquiera haga con el sistema eléctrico nacional lo que quiera para ahorrar plata. Nunca en la historia sucedió esto, y encima con un nivel de demanda de la mitad del pico del verano cuando no pasó nada. Solamente podría haberse evitado planificando con otro criterio, no exclusivamente para ahorrar plata. Tenías que programar el despacho pero minimizando el riesgo.

Explicó también el ministro la complejidad del sistema eléctrico argentino, básicamente por la concentración de la demanda en puntos alejados de los lugares donde se genera la energía. “El 64% de la demanda argentina está en Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba, la zona núcleo. Para sostener esa demanda se hicieron las usinas atómicas Atucha I y II, y la central de Embalse Río III. Porque la gran generación hidroeléctrica la tenés en el NEA y en la Patagonia, la generación eólica hacia el sur y la solar hacia el NOA. O sea que tenés la incorporación de energía a grandes distancias de donde está el mayor centro de carga, entonces es complejo planificar el despacho”.

INVERSIÓN ELÉCTRICA CERO

Contrariamente a lo que suele publicitarse, la inversión en redes ha sido prácticamente nula durante la gestión de Mauricio Macri. Si bien los sostenidos tarifazos implicaron una transferencia masiva de recursos de las familias a las empresas de electricidad fundamentada en la necesidad de inversión, a la fecha no se construyó un sólo kilómetro de redes. “El nivel de actividad económica ajusta linealmente con el consumo de energía eléctrica”, sostuvo Lanziani. “Si revisás el PBI de Argentina, en 2001 eran 100 mil millones de dólares, en 2008 llegó a 500 mil. Este salto en el PBI fue acompañado por una fenomenal inversión en redes de extra alta tensión. Y si mirás los números, entre 2003 y 2013 se pasó de 7400 km de redes de extra alta tensión y en el plazo siguiente se construyeron 4800 km. O sea que la gran inversión en redes, que es el meollo del sistema, se hizo entre el 2003 y el 2013. Ahora está planchado el consumo de energía eléctrica, y durante este gobierno no se hizo un sólo kilómetro de redes de extra alta tensión.

Desde que asumió Macri la inversión en redes es cero. Y se paró la construcción de la doble terna entre Yacyretá y Resistencia, que hubiera servido para amortiguar este problema si estuviera terminada. Está construída en un 60% y desde el 2015 la inversión para continuarla es cero.

Este gobierno cuando se hizo cargo dijo que había 8 obras de extra alta tensión que eran vitales para Argentina: la famosa interconexión entre Charlone-Río Diamante, Bahía Blanca-Vivoratá (Mar del Plata). Estaban planificadas vía participación pública privada (PPP) que se anunció varias veces y que no se hizo ninguna. Nosotros los misioneros planteamos como novena obra la extensión de la red de 500 que llega a Misiones por el eje de la ruta 14 porque sabemos bien que en 10 años nuestra demanda se va a duplicar. Hicimos nosotros el proyecto a pesar de ser jurisdicción federal y convencimos a Transener de que había que hacerla de alguna manera. Lamentablemente no se hizo ni esta ni las 8 consideradas estratégicas y vitales para el sistema nacional.”

Respecto a las escasas explicaciones brindadas por el gobierno nacional dijo: “Leyendo entre líneas entendemos que no va a volver a pasar porque no volveremos a arriesgarnos como nos arriesgamos. Además hubo un daño ambiental por ahorrarse unos mangos. Es obvio que Yacyretá no tiene nada que ver. Qué pasa si se corta el transporte, cerrás urgente las compuertas de entrada a las turbinas, interrumpís el flujo que estabas turbinando, y es claro que del otro lado te quedás sin agua. Cerrás la canilla”.

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